MINERIA EN EL ÁREA

Los daños documentados en Chamangá están producidos directa o indirectamente por la mano del hombre y causaron la destrucción de bloques que habían sido tempranamente documentados (Consens y Bespali 1976, 1977, 1981).
El granito, en la zona, fue explotado artesanalmente en la confección de postes para alambrados, como puente para las calzadas de la zona y otros elementos utilizados en la arquitectura rural.


A partir de 1980 se produce una amplia expansión de la actividad minera causada por el interés internacional en el granito gris que pasa a ser un material de exportación para su uso como revestimiento de paredes y pisos, escalones y piezas estructurales, monumentos, sillería y losas funerarias. El año 1998 marca el record de producción y exportación (Carvajal, M. 2006).
En este contexto, se recuerda que algunos bloques y sus pinturas ya estaban protegidos por la ley 14.040 desde comienzos de la década del `90. Ésta prohíbe la extracción de rocas en una superficie considerada a partir de un radio de 80 metros (ampliado luego a 800 metros) calculado desde el emplazamiento de cada una de las rocas con pinturas. A pesar de estas consideraciones, la explotación del granito (artesanal o industrial) cobró varias pinturas del registro nacional (Florines 2004).


En relación a la conservación de este patrimonio, una serie de acciones desde al ámbito gubernamental se emprendieron para detener las diversas amenazas.
En 1999 se crea una Comisión Interinstitucional que promueve el estudio del tema y logra detener temporalmente la extracción del granito por parte de la minería en la localidad.


Para ello se define un área nuclear donde se encuentran la mayor parte de las pictografías de la localidad rupestre, y, dentro de la misma los trámites de obtención del título minero quedaron vedados.


La Comisión Interinstitucional culmina su tarea en 2000 recomendando inclusión del área en el SNAP, lo cual se concretará por iniciativa del gobierno local (Intendencia Departamental de Flores) en 2010.


La inclusión en el SNAP impide definitivamente las actividades mineras, sean de prospección, exploración o explotación dentro la localidad rupestre, terminando así con una de las principales amenazas a los registros rupestres.